ENSAYO DEL SEMINARIO DE ETNICIDAD, RAZA Y ARTES FRENTE A LA NUEVA POLÍTICA CULTURAL DE LA DIFERENCIA _Noviembre de 2012
Un evento que pretende expresar el inconformismo de un grupo
social, que aclara términos que solo se validan y aceptan, si quién los
menciona tiene un título producto de una serie de investigaciones y trabajos de
campo que el sistema estableció mediante métodos de algunas personas pertenecientes
al ámbito académico, estas personas consciente o inconscientemente, excluyen a
las que no se mueven en estos espacios, ya que por diversas razones que el
mismo sistema que ellos combaten y que los denomino con un titulo como aptos
para construir activamente el conocimiento, se han encargado de marginar para
satisfacer y dar respuesta a sus necesidades personales de autorrealización y
reconocimiento.
La discriminación es una palabra que simboliza esa incomoda y
ofensiva sensación de no estar en la
rosca, es decir, no estar dentro de ese círculo social en particular donde,
-desde el punto de vista del “discriminado”-, se están desarrollando acciones
que favorecen el cumplimiento del plan de vida de un individuo o los programas
colectivos de una comunidad.
En este
seminario, el señor Laó, quiso dar a conocer como desde sus investigaciones él
logra desarrollar la cartografía del campo político afro-descendiente, para favorecer una mejor comprensión de lo que él llama, la “Latino
americanización de las relaciones sociales en Latinoamérica”, a través de 4
puntos principales que son:
I. Del cimarronaje a la revolución, aspecto que comprende un periodo desde el siglo
XVII hasta la revolución Haitiana, en donde el ponente explica la metáfora del cimarronaje que se refiere a la contra-dominación,
como un movimiento social anti-sistémico, que implica una actitud y forma de
lucha en cada individuo como principal fuerza gestora de la transformación.
Esta
metáfora se puede ampliar si se analiza desde el cimarronaje epistémico, que tiene un carácter de oposición a la
autoridad etnocéntrica, y el cimarronaje
político epistémico, que se basa en la rebelión desde lo cotidiano, lo que
puede generar cambios sociales más
profundos como sucedió con la revolución haitiana desde 1751, y que entre 1791
y 1804 -especialmente con la revuelta de Makandal,- logró ser la única
realmente anticolonial y anti-imperial, ya que lucho en contra de la
esclavitud y el racismo, obteniendo la primera reforma agraria en el primer
país fundamentado en el minifundio, facilitando de este modo el surgimiento
del término “negritud” como identidad histórica y política que lucho contra el humanismo
ilegal, que ni siquiera contemplaba a los negros y esclavos como seres que
pudieran hacer parte de la declaración de los derechos humanos, lo que es
considerado como injusticia social.
II. Crisis y Panafricanismo Radical, para este aspecto se toma como referencia la primera
conferencia panafricana, en donde se discuten términos que el racismo
científico del siglo XIX declaraba sin fundamentos lógico, como el racismo
ambiental, en el que básicamente se creía que si un negro vivía en un
ambiente frio como el norte de Europa, con el tiempo y la influencia del
entorno se iba a volver blanco.
A partir
de esta crisis y junto con el marxismo negro de los años 30 que menciona la práctica
de la diáspora y el capitalismo racial, surgen algunas vanguardias
estéticas como el renacimiento de Harlem, el afrocubanísimo y la frente negra
brasileira, entre otros como la defensa de Etiopía que se expresa en contra de
la Italia fascista.
· III. 1960, Poder Negro y Luchas por la Descolonización y la
Liberación, en esta década que se
define como la tercera hora de la descolonización formal desde la nueva
izquierda, personajes como Franz Fanon, Amílcar Cabral y Patricio Lumumba,
logran la pluralización del movimiento social (Poder femenino y Poder Asiático)
que genera reformas raciales de modo resistente, abriendo espacios importantes
producto de diversas maneras de desigualdad.
Junto
con estos sucesos se menciona la tendencia imperialista que la sociedad
estadounidense conserva, y que niega o invisibiliza los movimientos en toda
Latinoamérica desde el sur del rio grande en EE.UU hasta el sur de Chile.
· IV. Movimiento Afroamericano en la era de la globalización y su
crisis, en este punto, desde el 2001 con la
tercera conferencia en contra del racismo en Sudáfrica, los efectos de la red
de movimientos a modo de pequeña revolución político cultural y oficina de
negritudes, se busca que el mundo afro
sea protagonista y dueño del pastel a través de transformaciones mínimas y
profundas del orden social, a diferencia de otros proyectos étnico
raciales que a veces parecen que solo quieren acomodarse a los intereses de la
mayoría, de manera integracionista y
no de modo minoritario, que según el
seminarista el segundo quiere generar cambios reales.
En un
país compuesto por subregiones, se le puede dar la importancia a la
diferenciación, lo cual va en contra del sistema, que quiere homogenizar lo
heterogéneo, es decir lo diverso por naturaleza.
Durante
la ponencia del Musicólogo Perea, se pudo enfatizar en el cuestionamiento que
dio pie a que el investigador quiera participar activamente de la corriente
política como intelectual público, debatiendo temas del país en general y no
solo para opinar de aquello que tiene que ver con lo afro, de modo autónomo en
cada tema concerniente al estado y el buen gobierno de la nación.
Esta
pregunta detonante fue: "¿Por qué desde
las artes se estudian referentes tan “pálidos” que excluyen lo pluri-cultural y
nos limitan solo a seguir corrientes en boga?"
Desde
diversas anécdotas, el profesor Perea menciona como la tradición Africana no
aparecía para nada en los principales estudios de teatro en Colombia, y cómo
sintió la necesidad de buscar la manera de que la voz que quería representar se
oyera a través del periodismo musical (Periodismo Cultural), a través de la Revista AFRO, ya que articulaba de un
modo solvente, profundo y hermoso, la expresión formal y de contenido de un
grupo de intelectuales negros.
La
cultura no ha sido integrada de modo sobresaliente en la estructura política,
más bien ha sido sub-valorada, dado a que no hay reconocimiento de la cultura
como catapulta de los movimientos políticos, a diferencia de lo que logro el
señor Manuel Zapata Olivella, que se baso en la cultura como discurso político.
El
seminario inicia el cierre cuando se menciona como en Colombia sucede una
renovación y recuperación de la cultura afro desde agentes externos, estos
promueven al país como creador de ideas que se desplazan a través de aportes no
recíprocos, y desconocen los beneficios para el artista y la cultura.
La
negación de la nueva cultura política cultural, y la voz pública de algunos
personajes en los medios públicos, hace que la cultura afro se comercialice a
modo de commodities, logrando así, marginalizar, invisibilizar, miserabilizar y
mistificar la sociedad afro en los medios.
Como conclusión se puede expresar que el seminario satisface
las necesidades de reconocimiento de la comunidad afro- intelectual titulada y
aceptada en la academia, pero deja por fuera aquellas personas que por no tener
ese reconocimiento que el sistema establece, invisibiliza y margina de modo
discriminatorio a otros agentes sociales que desde lo étnico, racial y
artístico, quieren lograr la diferenciación pro-activa en la nueva política
cultural.
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