GESTION CULTURAL

SÍMBOLOS, ICONOS E IMAGINARIOS DE UNA COMUNIDAD Y SU CULTURA MATERIAL.

(Análisis subjetivo realizado por Andrés Gómez)

 

Palmira es una ciudad de aproximadamente 350.000 habitantes de acuerdo a cifras del DANE 2018, está ubicada en el sur del departamento del valle del cauca, actualmente su población es mestiza fruto de aquellas comunidades que se han asentado en el territorio para “aprovechar” la dinámica comercial e industrial de la ciudad a través de su historia.

Entre sus símbolos se identifican los patrios y patrimoniales, entendiendo estos últimos como aquellos que a través de la tradición o hallazgos arqueológicos ofrecen una visión diferente a la convencional pero que junto con los patrios, crean sentido de pertenencia y consolidan la identidad.

·         SIMBOLOS PATRIOS: escudo, himno, bandera, próceres de las gestas independentistas, etc.

En este tipo de símbolos, los habitantes han aceptado algunos referentes metafóricos para la construcción de sus símbolos tomados de la inspiración de uno de sus poetas más conocidos “Ricardo Nieto”, como sucede con el escudo y algunas frases del himno.

·         SÍMBOLOS PATRIMONIALES: lugares significativos del paisaje natural, hallazgos precolombinos, tradición oral de distintas cosmogonías plasmadas en su alfarería y demás herramientas que conformaban la cultura material y que con total seguridad hacían parte de sus rituales.

Palmira cuenta entre sus símbolos patrimoniales con el imaginario de “Palmira, capital agrícola de Colombia”, debido  al fértil terreno que sirvió para el cultivo de gran variedad de productos agrícolas, y aunque esta referencia en un país en su gran mayoría campesino es debatible, este anhelo lo ha mantenido desde que se construyó en la primera mitad del siglo XX, y que luego fue reemplazado por el monocultivo de la caña de azúcar, que aunque es una industria que produce empleos, también ha sido promotor de violencia cuando fomenta la acumulación de tierras en contra de comunidades campesinas.

Arquitectónicamente uno de sus principales íconos es la catedral, construida en la segunda década del siglo XX y que actualmente alberga un óleo del cual toma su nombre el edificio “Nuestra Señora del Palmar”.

Una ciudad como esta, tan llena de expresiones culturales ha desarrollado sus rituales desde la cotidianidad de forma natural y espontánea, aunque aún hay mucho por abordar desde la interculturalidad y el reconocimiento de aquello que aporta significado a su identidad.


Comentarios

Entradas populares de este blog

ANARQUÍA COMO PLATAFORMA DE DESARROLLO HUMANO, SOCIAL Y CREATIVO

PROCESIÓN

UBICUIDAD